Preguntas frecuentes

HomeFaqs

Encuentra aquí las respuestas a las preguntas que nos repiten nuestros clientes de forma asidua.

Los gastos de financiación consisten en los intereses y otros gastos financieros a los que tienes que hacer frente por haber comprado el piso son considerados deducibles. En este apartado, el ejemplo más claro son los intereses que pagas por la hipoteca del piso, pero también, por ejemplo, están incluidas las comisiones que te cobran cuando amortizas parte del capital de la hipoteca.

Por cierto, solamente, los intereses y comisiones, así que nada de incluir el capital. Mirar con cuidado las letras de la hipoteca que has pagado y distinguir bien ambos conceptos es fundamental.

Además, sólo puedes deducirte los gastos correspondientes a los días en los que el piso ha estado alquilado, es decir, que si el piso ha estado alquilado de Enero a Noviembre, no puedes meter los intereses de Diciembre en los gastos de financiación.


Las arras confirmatorias  son un anticipo del precio y tiene fuerza vinculante, las partes no pueden desistir del contrato,  ya que se puede instar la obligación a que cumplan el mismo , o en su defecto a una compensación por daños y perjuicios , vienen reguladas en el artículo 1124 Código civil : “ La facultad de resolver las obligaciones se entiende implícita en las recíprocas, para el caso de que uno de los obligados no cumpliere lo que le incumbe. El    perjudicado podrá escoger entre exigir el cumplimiento o la resolución de la obligación, con el resarcimiento de daños y abono de  intereses en ambos casos. También podrá  pedir la resolución, aun después de haber optado por el cumplimiento, cuando éste resultare imposible.

Las arras penitenciales en cambio   constituyen una forma licita de desligarse del contrato de compraventa  pagando la pena  estipulada que corresponde para el comprador   perdiendo  las arras entregadas y para el vendedor devolviendo las arras entregadas por doble , viene regulado en el artículo 1454 Código civil  “Si hubiesen mediado arras o señal en el contrato de compra y venta, podrá rescindirse el contrato allanándose el comprador a perderlas, o el vendedor a    devolverlas duplicadas.

También están las arras penales  que si bien no obligan al cumplimiento estricto del contrato , sí que  se establece una cantidad a priori como indemnización por daños y perjuicios en caso de incumplimiento ,  que puede ser el de o bien quedarse la arras  o devolverlas dobladas . Viene regulado en el artículo 1152 C.C. “En las obligaciones con cláusula penal, la pena sustituirá a la indemnización de daños y al abono de intereses en caso de falta de cumplimiento, si otra cosa  no se hubiere pactado. Sólo podrá hacerse efectiva la pena cuando ésta fuere exigible conforme a las disposiciones del presente Código. “Y  artículo 1153 C.C.  “El deudor no podrá eximirse de cumplir la obligación pagando la pena, sino en el caso de que expresamente le hubiese sido reservado este derecho. Tampoco el acreedor podrá exigir conjuntamente el cumplimiento de la obligación y la satisfacción de la pena, sin que esta facultad le haya sido claramente otorgada.”

Al precio de la vivienda hay  una serie de gastos (escritura pública de compraventa, inscripción en el registro, impuestos y, en el supuesto de solicitar un préstamo hipotecario, también escritura, registro e impuestos de este. Normalmente estos gastos suponen un 10% del valor de la vivienda.

El IBI es el Impuesto de Bienes Inmuebles (comúnmente llamado “la contribución”) exigido por los ayuntamientos que grava el valor de la titularidad dominical y los derechos reales sobre los bienes inmuebles localizados en el municipio donde se encuentra in situ el inmueble. La gestión es compartida entre la Administración del Estado y los Ayuntamientos.

Su carácter real se deduce del gravamen que hace sobre la titularidad de los inmuebles o sobre los derechos que recaigan en los inmuebles, independientemente de qué sujeto ostente tal titularidad. Es decir, sólo pagará aquel que tenga los derechos directos de titularidad del inmueble.

En la transmisión de un bien inmueble existen dos tipos de plusvalía, la conocida como Plusvalía Municipal “impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana” y la otra es la Plusvalía Fiscal, la obligación de ambos tributos nace en el momento de la transmisión y, en cada caso existe un determinado plazo para la liquidación de los mismos. En transmisiones onerosas en ambos casos el sujeto pasivo obligado al tributo es el transmitente (vendedor) y, para el caso de la Plusvalía Municipal en transmisiones a titulo Lucrativo es decir, gratuito como ocurre en las donaciones, herencias, legados, usufructos etc. El obligado es quien recibe el bien inmueble.